viernes 29 de abril de 2011

Te lo suplico...

Sacame de este mar de sensaciones

que cobijan mi razonamiento.

Porque no me contento tan solo con mirarte.

¡Auxiliame! ¡Te lo suplico!

llena mi vida de tus besos

que pueda yo comprenderte mas allá de todo eso

y que sin sorprenderme camine a ciegas hasta ti

abriendo únicamente los ojos del alma

para mirar la desnudes de tus secretos.

Y que cuando este ahí, en ese silencio casi tenue

pueda rendirme desmayada

a cada una de tus palabras

que me dan aliento y me resuelven estas ganas

de quererte sin remedio.

¡Salvame! ¡Por piedad te lo pido!

Mira que cada segundo de mi vida suspiro

lloro lágrimas de felicidad cada día que vivo

por este amor cristalino y puro

del que no tengo salvación ni apuro.