
Sacame de este mar de sensaciones
que cobijan mi razonamiento.
Porque no me contento tan solo con mirarte.
¡Auxiliame! ¡Te lo suplico!
llena mi vida de tus besos
que pueda yo comprenderte mas allá de todo eso
y que sin sorprenderme camine a ciegas hasta ti
abriendo únicamente los ojos del alma
para mirar la desnudes de tus secretos.
Y que cuando este ahí, en ese silencio casi tenue
pueda rendirme desmayada
a cada una de tus palabras
que me dan aliento y me resuelven estas ganas
de quererte sin remedio.
¡Salvame! ¡Por piedad te lo pido!
Mira que cada segundo de mi vida suspiro
lloro lágrimas de felicidad cada día que vivo
por este amor cristalino y puro
del que no tengo salvación ni apuro.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada