viernes 29 de abril de 2011

Que lastima...


Que lastima que no te vi pasar
cuando con tu silueta
hacías estelas en el aire.
Que lastima que no te escuche
cuando tu sonrisa
le hacía el amor al viento
y entre bocanadas
pronunciabas un nombre extraño,
que no pude entenderlo.

Y que lastima
que no presencie tu despedida
cuando dijiste adiós entre dientes
y pude escuchar tan solo
un silencio atroz
encajado en las paredes.
Y luego… luego solo tus recuerdos
estrujados en mi mente.

Y entonces comprendí
que te habías ido…
y que ese nombre que antes
pronunciabas no era el mío
si no de alguien que ahora
era parte de tu presente...