viernes 29 de abril de 2011

Aún falta q llegue...

Escribo desde mi cuarto oscuro

aquí donde existe entre otras cosas

la luz de un farol

que ilumina la estancia ya casi vacía.

En una esquina fijada a la pared

se mira una pequeña luciérnaga apodada Esperanza.

Su luz es más radiante que la luz del mismo farol.

Se agita presurosa moviendo sus alas

como queriendo navegar por siempre

en el interior de mi alma.

Del otro lado, justo en la ventana

esta sentada una que se hace llamar Paciencia

con su carita ausente

empecinada en cumplir con su labor.

Y por ultimo,

justo en el centro de este palpitante pecho

se debate entre la vida y la muerte

un tipo muy apuesto llamado Amor.

No parece ser casual, efímero o ausente

mas bien pareciera ser el más valiente.

Un torrente de emociones me golpean,

mientras yo les pregunto:

Esperanza, Paciencia, Amor,

porque aún permanecen aquí?

La respuesta es una sola:

-¡Estamos aquí por ti!

Un silencio llena la habitación

No hay respuesta o

quizás no tenga una respuesta sabia

o mas satisfactoria que este silencio embriagador.

Vuelvo a mi lugar...

recostada en mi cuarto les escucho murmurar.

Y es entonces cuando

ése que se dice llamar Amor

solo atina a decirme:

-No claudiques, no te rindas,

aún falta que llegue la que estamos esperando.

-Su nombre es Fé!