martes 25 de marzo de 2008

¿No te das cuenta lo que estoy sintiendo?




Como quisiera no sentir para no amarte.
Como quisiera ser ave de paso para olvidarte.
Ser el azul del cielo para perderme entre las nubes
y dejar que la lluvia se lleve mi color.
Ser transitoria para que se cuelen mis sentimientos
por la ventana que tú mismo has abierto.
Pero a veces ser efímera me convierte en piedra
que se oxida… que se seca.
Ser efímera me da pavor porque embota mis sentimientos
y me hace rondar en la locura.

Quisiera ser el ansia que carcome los deseos
y pensar que te olvide cuando en realidad no lo he logrado.
Imaginar que no estas aquí y sentirte traicionado,
cuando mi corazón grita de deseos por tenerte a mi lado.
¿No vez las lágrimas que estoy vertiendo?
¿Acaso no lees mi alma que se esta muriendo?
Como deseara acabar con todo esto
y dejarte pasar como si fueses riachuelo.
Pero es imposible porque eres mi anhelo.
Mi deseo a más no poder vive metido en ti.
¿Como dejar de amarte si te he guardado
en el cofre de mi corazón y perdí la llave?

A veces parecieras el melodrama cumplido de una novela.
Eres la estampa que llevo guardada en mi mente.
Eres la tristeza que hoy encierran mis letras
al sentirte tan cerca y a la vez tan lejos.

Ignórame




Sé que estas ahí,
metido entre las sombras
de algún rostro.
No llevas nombre, no llevas seudónimo,
tan solo mi recuerdo metido en los poros.
Sé que estas ahí, sé que me ignoras.
Almacenas los cantos
de mi alma trovadora.
Me haces creer que no existes
y adulas tu misma existencia.
Ya te lo dije una vez:
entre cordura y demencia
solo hay un paso.
Sería mejor dar muerte al ocaso
para borrar el pasado.
Porque hoy he vuelto a vivir
aunque ya no estés a mi lado.

Estoy aquí







Estoy aquí
Mirando como el cielo gris aturde mis pensamientos.
Gritando en silencios huecos lo que estoy sintiendo.
Estoy aquí clavándole una mirada al aire,
enjugando el rostro con los cristales rotos.
Los mismos que brotaron cuando te alejaste.
Esa lágrima solitaria que duele horrores al caer,
es la misma gota fría que surco mi parpado.
Esta hecha de purpura como mi llanto.



¿Por qué duele al caer?
Duele porque la parodia de la vida
separo cada espacio minúsculo de esperanza.
Duele porque al salir sangra y refleja en el rostro
el triste melodrama que llevamos dentro.
Duele porque al decir adiós fue agonizando mi vida,
llenándola de dolor.



También estoy inmóvil
en medio de tu mañana y mi frenesí.
En una habitación sin puertas ni ventanas.
Creyendo que existo cuando en realidad
deje de respirar hace ya mucho tiempo.




Envuelta en tus caricias




Llegaste muy de mañana
con el fresco aire que te acompaña.
Con un beso despertaste mis ansias
y con tu aroma vinieron las palabras
Me haces sentir que estoy viva.
Me moveré al ritmo de tu melodía
Para perderme en el fuego de tus caricias.

Hoy respirare a tu oído para decirte como te quiero,
saber que no debo y quiero.
Estar contra la razón que rompe el miedo.
Déjate hacer el amor, tu cuerpo necesita miel en su alma.
Eres la estrella de plata, ganas con belleza el amor
Que ya no seguirá escondido, rebalsa.
Sentir tu cuerpo, secar en mi pecho tus lágrimas
Así nace la flor cada noche que al tedio espanta.

Dejarse amar por ti y amarte
es como dejarse envolver en el tiempo,
disfrutar este dulce momento y llenarte de caricias, de besos,
de todo lo que necesito reclamarle al tiempo.
Acércate, vivamos el momento.

Descubriré tu pecho, sentiré los latidos con el fuego
Al mismo tiempo empapados de besos.
Dejar mordiendo lo prohibido en tus labios tersos
sentir tu perfumado cuerpo, y de tu boca musitar un te quiero mi deseo.
Solo desojar a una flor hace vibrar el alma.
Como no sentir tu boca callada
cuando caen en el suelo las prendas que te tapan.

Te siento como fuego que recorre mi cuerpo.
Tus manos transforman lo que estoy sintiendo.
Mi boca arde en el calor de tus besos.
Me dejarme llevar por tus palabras
que hoy me incitan a sentirme amada.

Alegras el alba, son tus formas maduras el néctar de vida,
Solo soy palabras que el viento abriga en tu alma
Besar para saberte amada
No esconder la felicidad que ya en tu corazón no se apaga.
Hacerte la mujer más bendita
Solo con la vida que se riega por su lecho,
Así no le callas, grita que te aman
Disfruta con gemidos cada palabra
Será tu oído quien sienta besos a tu alma.

Déjame ser…

Déjame ser el ánfora
que contenga tus emociones.
Ser tu necesidad cuando desees amar.
Permíteme ser tu lienzo cuando quieras pintar
y con tus dedos la figura femenina quieras palpar.

Deja que yo pueda ilustrarte lo que siento.
Ser la sombra que recorre todo tu cuerpo.
Tan solo déjame ser tu aliento,
tu deseo, tu palpitar cada vez que nos vemos.
Seré tus ojos, tu risa.
Lo que anheles ser yo seré para ti.

Solo déjame… ¡tan solo déjame!