miércoles 20 de febrero de 2008

Atada a ti



Flaqueo en mis fuerzas
que me doblegan a seguir amándote.
Trato de soltarme
de este flagelo hermoso por desearte.
Tiemblo, grito, rompo mi carne hasta los huesos
y aun así sigo gritando tu nombre en lo secreto.
Quisiera correr pero termino a buscándote.
Mis ataduras son una escusa para permanecer a tu lado.
¡Que me importa ya seguir presa de tus besos!
¡No me interesa si muero atada a este tormento!
Prefiero agonizar en la cárcel de tu cuerpo
sabiendo que los dos somos presos
de los mismos sentimientos.

Amor ¿Porque discutimos?



Dime tú porque perdemos el tiempo discutiendo
si podemos aprovecharlo arrancándole risas a la viento,
a las estrellas que envidian nuestro amor,
a la misma luna que nos ha visto besarnos.

Dime tu cariño,
¿Porque nuestras ofensas llegan a doleros
hasta el punto de querer poseernos
para olvidar así todo este infierno?

Dejemos de perder el tiempo
y envolvamos nuestros cuerpos
en este dulce momento
que me incita que tenerte por completo.

Olvida que dije lo mucho que te odiaba
y yo olvidare que de mi no querías saber nada.
Olvida que desprecie tus versos,
que fui una tonta al no decirte lo que siento.

Olvida que discutimos y volvamos a querernos.

Bella en tus dedos


Me deslizo ante tu mirada
como recorriendo en un sic-sac los bordes de tu mente.
Mi falda ceñida no da para más,
mientras me desvistes lentamente.
Tu aliento me atrae con tal frenesí
que por un momento siento caer entre tus dedos.
La pasión no me alcanza para describir lo que siento.
Salgámonos del desván y corramos como el viento.
¡Que nada detenga este momento!
Tu mirada me incita a darte más.
Solo siento el soplo del viento al trisar mi piel,
mientras erizas todo mi ser con tus besos.
Hoy me siento bella en tus dedos.
No hace falta hablar, no hace falta decir lo que pienso,
si el verme reflejada en ti es más que un sentimiento.
Has desnudado todo mi cuerpo…
Bella, ¡así me siento!